Antecedentes y reflexiones sobre el v铆nculo entre paz, justicia e instituciones
El fin de la Guerra Fr铆a llev贸 a una nueva manera de conceptualizar la seguridad, sobre todo desde la l贸gica estatal. En el marco de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU), desde la agenda de Seguridad Humana impulsada en 199410, la conceptualizaci贸n sobre seguridad se ha hecho desde un enfoque integral. Entre las nuevas dimensiones incorporadas se puede mencionar espec铆ficamente la de liberarse “del miedo” y de “la necesidad”. El enfoque integral condujo a desarrollar nuevos v铆nculos “entre seguridad y desarrollo que incorporaba el Desarrollo Humano, los Derechos Humanos y la responsabilidad transnacional en relaci贸n a c贸mo afrontarlas amenazas a la seguridad” (Ferrero-Turri贸n, 2019: 94).As铆, esta “responsabilidad transnacional” dio un nuevo giro a la cooperaci贸n internacional, con nuevas herramientas para gestionar estos desaf铆os. La seguridad ya no apela solo a las capacidades militares, para evitar el peligro, la amenaza y el riesgo en un sentido m谩s cl谩sico, sino tambi茅n a la gesti贸n de las condiciones sociales y estructurales. Adem谩s, las pol铆ticas p煤blicas destinadas a este prop贸sito deber铆an articularse desde una perspectiva multinivel y multiactor. En consecuencia, la noci贸n de “paz positiva” est谩 enfocada a la consecuci贸n de la paz en la sociedad, pero deber铆a ampliarse para tomar en cuenta la seguridad del individuo, la justicia y la equidad como parte de su propia seguridad (humana), para hacer un claro contraste con la “paz negativa”, que se basa en la concepci贸n de la “ausencia de guerra”, con una referencia estatal fundamental
Es aqu铆 donde el ODS 16 aparece como una de las principales innovaciones de los ODS en su conjunto. Con un enfoque de “paz positiva”, propone siete principios aplicables para que las instituciones sean efectivas, inclusivas, receptivas, participativas, representativas, responsables y transparentes. Esto presupone que las sociedades pac铆ficas requieren cumplir con estos principios en sus instituciones para lograr todos los ODS, sea en materia de educaci贸n, salud, crecimiento econ贸mico o cambio clim谩tico. Sin una paz sostenida, que va m谩s all谩 de la mera ausencia de violencia, los avances en el desarrollo se revierten tarde o temprano. Asimismo, sin inclusi贸n y acceso a la justicia para todos, las desigualdades en la reducci贸n de la pobreza y el desarrollo socioecon贸mico aumentar谩n y el compromiso de los pa铆ses de “no dejar a nadie atr谩s” se pone en riesgo. Es preciso decir que hay un elemento trascendental en el ODS 16 que se centra en cambiarlas normas e instituciones, tanto formales como informales, lo que se entiende moldear铆a tambi茅n los comportamientos de las personas y las organizaciones en las esferas social, econ贸mica, ambiental y pol铆tica. La idea es producir metas gen茅ricas de reducci贸n de la violencia en todas sus formas, y establecer una amplia agenda de lo que se denomina “buen gobierno”.
El hecho de que ambas est茅n juntas supone un reconocimiento expreso de la relaci贸n virtuosa entre sociedades pac铆ficas, capaces de encauzar el conflicto social y pol铆tico, y los sistemas de gobierno leg铆timos, eficaces, inclusivos y respetuosos con los derechos humanos. Sin embargo, el ODS 16 est谩 muy cerca de afectar a las propias reglas y jurisdicci贸n interna de los Estados, en su l贸gica m谩s cercana al inter茅s nacional y soberan铆a. Portal motivo, en la redacci贸n de las metas se excluy贸 el t茅rmino seguridad en favor de un enfoque sobre “la prevenci贸n del conflicto y la violencia”.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario